El navegador
‘decide’ por el usuario mostrar un registro no realizado.
La sensibilidad de los usuarios de la red en lo relativo a su
privacidad está a flor de piel, y por este motivo, cualquier paso que se dé en
aspectos relacionados con la misma debe ser medido milimétricamente. Esto lo ha
descubierto esta semana Google tras moverse en un un terreno en el que la
confusión, más que la amenaza real, ha sido un combustible incendiario en una
polémica no buscada. ¿Los responsables? El gigante de Mountain View y su última
versión del navegador Chrome, la 69.
Los desarrolladores del popular navegador Chrome, que en su última
versión llega cargado de novedades, decidieron añadir una función adicional
precisamente para proveer de más herramientas a los usuarios a la hora de
proteger su privacidad. Esta función consistía en la visualización del simple
icono ubicado en la parte superior derecha en la que aparecería el logotipo de
conexión cuando el usuario hubiera accedido a cualquier servicio de la casa
(por ejemplo, Gmail). No hubo explicaciones al respecto por parte de Google y
la duda dio paso al pánico: ¿por qué aparece como que estoy logueado en Chrome
cuando no lo he hecho activamente?
La pregunta que comenzó a crecer en los diversos foros parecía
tener su fundamento: aparentemente, un usuario de Chrome que no se hubiera
identificado en el navegador, al ver su foto en la parte superior, tendía a
pensar que Google, malévolamente, lo había hecho en su nombre. Para entender
bien los matices, conviene recordar que Google permite dos accesos en sus
productos: el propio de Chrome, que al hacerlo, se envía información particular
de la navegación a los servidores, incluyendo no solo el historial de la
sesión, sino también las contraseñas (la llamada sincronización), y un segundo
acceso, en el que el usuario se identifica en un servicio de la casa, como por
ejemplo Gmail o Fotos.
Dicho de otra manera, con la versión 69, quien hubiera consultado
el correo aparecía como registrado en Chrome y por ende, sincronizando todos
sus datos con los servidores. Eso desató el enfado de algunos usuarios en
redes, que se preguntaron con qué permiso les registraba Google en el servicio
sin informarlo. “No volveré a usar Chrome”, decían algunos pero ¿qué hay de
real en toda esta historia? Google remite a las aclaraciones publicadas en
Twitter por Adrianne Porter, responsable de desarrollo de Chrome: básicamente,
el nuevo icono no implica la sincronización de los datos, sino que, al
contrario, sirve para recordar al usuario que había alguna sesión abierta en el
sistema.
En definitiva, lo que se trataba de una decisión adoptada para
dotar al usuario de más herramientas para proteger la privacidad del usuario,
se había vuelto en contra de Google al no haber informado de una manera clara
sobre esta novedad. La firma, como sostienen en 9to5Google se había mostrado
“extrañamente discreta” con este cambio y de hecho, ni aparecía en los avances
anteriores de la nueva versión publicados.

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